El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado a Bruselas su ofensiva contra la regularización extraordinaria de personas migrantes impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez. Desde Zagreb, donde este fin de semana se reúne la cúpula del Partido Popular Europeo (PPE), Feijóo ha pedido a la Comisión Europea que «analice» la medida y que «cuestione» al Ejecutivo al considerar que choca con la normativa del Pacto de Migración y Asilo y con las «recomendaciones europeas».
En el encuentro de líderes conservadores, el dirigente popular ha cargado contra lo que define como una regularización «masiva, sin control ni garantías», resultado de un pacto del Gobierno con Podemos, que no deberá pasar por el Congreso. Además, según su tesis, tendrá «consecuencias nocivas para España y toda Europa» y, sobre todo, un posible «efecto llamada» en la frontera sur del continente que, considera que terminaría afectando al conjunto de la UE. En una declaración conjunta suscrita este sábado, los principales dirigentes del PPE critican la legalización de inmigrantes y defienden que «la solidaridad sin control es una negligencia política intolerable», pese a que no citan, en el texto, el caso de España.
Prudencia en la CE
La Comisión Europea, por el momento, se ha mantenido en una posición prudente. El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, confirmó esta semana que Bruselas está «al tanto» de la ley aprobada en España, pero evitó valorar su legalidad o su adecuación a la política migratoria europea. El comisario, del PPE, apuntó que la regularización «es responsabilidad de los Estados miembros», al tratarse de personas que ya residen en territorio comunitario aunque hayan llegado de manera irregular.
Brunner insistió en que la prioridad de la UE pasa por «prevenir» y «luchar contra la migración ilegal», pero matizó que el caso español se refiere a población ya asentada. En ese marco, señaló que compete a los gobiernos nacionales decidir cómo abordan la migración legal y las necesidades de mano de obra. De hecho, el Gobierno defiende que el proceso busca ordenar la situación administrativa de quienes ya viven en España e impulsar su integración social y laboral. La iniciativa permitiría regularizar a alrededor de medio millón de personas migrantes que residían en España de forma irregular, con requisitos como una permanencia continuada y la ausencia de antecedentes o de una amenaza para la seguridad.
Europeizar el debate
Pese a la cautela de Bruselas, el PP ha optado por llevar el pulso al terreno comunitario. La dirección popular ya había formalizado esa ofensiva en el Congreso con una pregunta parlamentaria centrada en la legalidad de la iniciativa en el marco europeo. El partido intenta situar el debate en un terreno europeo y reforzar la idea de que la gestión migratoria, aun siendo competencia nacional en varios aspectos, tiene efectos compartidos en el espacio Schengen.
Esa ofensiva convive, sin embargo, con una evolución del discurso popular en el último año. El giro se hizo especialmente visible tras la presentación de su «plan migratorio» en Barcelona, en octubre de 2025, con un endurecimiento del tono que aproximó al PP a los postulados de Vox en esta materia. Pese a las críticas, los populares dieron sus votos en 2024 para la admisión a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular destinada a regularizar a personas migrantes que residen en España sin papeles. Y fue bajo los gobiernos de José María Aznar cuando se aprobaron dos de las seis regularizaciones efectuadas en el país desde la llegada de la democracia.
A la cita en Zagreb, denominado «retiro de líderes» para acordar y coordinar las prioridades del PPE de cara al año 2026, asistieron numerosos jefes de Gobierno de la UE, incluidos el alemán Friedrich Merz, el griego Kyriakos Mitsotakis, y el polaco Donald Tusk. Entre ellas, los conservadores destacan la mejora de la competitividad económica, incrementar las capacidades de defensa común y simplificar la toma de decisiones a nivel europeo, explicó el líder del PPE, el alemán Manfred Weber, en rueda de prensa.
