Escoger una planta o arbusto para el jardín puede resultar más complejo de lo que parece. Al llegar al vivero, la gran variedad de especies, colores y tamaños disponibles puede resultar abrumadora. Entre las opciones más versátiles y fáciles de mantener destaca la schefflera, también conocida como planta paraguas, que aporta elegancia y purifica el aire.
Características principales
La schefflera se reconoce por sus hojas verdes, doradas o crema que se disponen en forma de paraguas. Puede alcanzar hasta tres metros de altura en maceta, y hasta diez metros en su hábitat natural. Su porte recuerda al de un pequeño árbol, ideal para añadir verticalidad a espacios interiores o jardines. Además, está incluida en la lista de plantas que purifican el aire de casas y oficinas.
Cuidados esenciales
Riego: Esta planta requiere poca agua, especialmente en invierno o en climas templados. La clave es regarla en pequeñas dosis, evitando que la tierra permanezca húmeda más de dos días consecutivos. La schefflera tolera bien períodos cortos de sequía.
Luz: Colócala en un lugar muy luminoso, ya sea dentro del hogar o en el jardín. Soporta luz directa del sol en climas suaves o durante las estaciones templadas. La falta de luz puede provocar la caída de sus hojas.
Sustrato: Prefiere un suelo fértil, suelto y con buen drenaje. Aunque es adaptable al pH, conviene reemplazar anualmente los primeros cinco centímetros de tierra por sustrato fresco.
Abono: Durante primavera y verano, fertiliza cada 15 días con un fertilizante diluido en el agua de riego. En otoño e invierno, basta con aplicar abono una vez al mes.
