El 23 de septiembre se celebra el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer por su gran relevancia y como hito precursor de la lucha por la igualdad de género y la participación plena de las mujeres en la política. La ley que hoy conmemoramos sentó las bases para avances posteriores, incluyendo la Ley de Paridad de Género en las listas de cargos electivos, sancionada en 2017, que garantiza una representación equilibrada de mujeres y varones en la política nacional y partidaria.
Este día no solo recuerda un logro histórico, sino que también invita a reflexionar sobre los desafíos que aún persisten en la lucha por la igualdad de género, la participación plena de las mujeres en todos los niveles de decisión, la erradicación de la violencia y discriminación.
Ese día pero de 1947 se promulgó la Ley 13.010, conocida como “Ley Evita”, que otorgó derechos políticos a las mujeres. Esto significó que las argentinas tendrían, a partir de ese momento, el derecho a votar y a postularse para cargos políticos nacionales, hasta entonces exclusivos de los hombres.
Cabe aclarar que, si bien algunas provincias, como San Juan (1928) y Santa Fe (1921), ya habían otorgado derechos políticos a las mujeres de manera provincial, en 1947 se promulgó de manera nacional la normativa.
Esta conquista fue impulsada por el gobierno de Juan Domingo Perón y por la labor de pioneras del feminismo como Alicia Moreau, Julieta Lanteri y Elvira Rawson de Delepiane.
Ese mismo día, Eva Perón pronunció un histórico discurso en la Plaza de Mayo:
“Mujeres de mi patria: recibo en este instante, de manos del gobierno de la Nación, la ley que consagra nuestros derechos cívicos…”. Sus palabras reflejaron la emoción y la importancia de este logro histórico.
Las primeras elecciones en las que las mujeres pudieron votar fueron las presidenciales de 1951, en las que más de 3,8 millones de argentinas participaron. Ese proceso también permitió la incorporación de 23 diputadas y seis senadoras nacionales, un antecedente único en el mundo de la época.
