Un filólogo mexicano analiza la figura y obra de la poeta novohispana, destacando su relevancia contemporánea y el contexto histórico de sus publicaciones.
Jorge Gutiérrez, especialista en Sor Juana Inés de la Cruz, sostiene que ha llegado el momento de leer a la Décima Musa desde su propia feminidad, superando las etiquetas históricas que la presentaban como un «alma abstracta». El investigador, con 15 años de estudio de la obra de la monja jerónima, argumenta que el presente es una época idónea para este acercamiento.
En su reciente libro ‘La invención de sor Juana’, Gutiérrez narra cómo, en la Nueva España, editores impulsaron la publicación de su obra para exportarla como una suerte de «tributo» al Viejo Continente. Destaca figuras como el español Juan Camacho Gayna, quien financió y envió a Cádiz el primer poemario de la monja, ‘Inundación castálida’ (1689), y al criollo Juan Ignacio de Castorena y Ursúa.
El filólogo señala que Sor Juana fue, en su época, un personaje clave para la defensa del criollismo, demostrando que los «ingenios mexicanos» podían rivalizar o superar a los peninsulares. «Sor Juana admira profundamente a poetas como Calderón de la Barca y Góngora, pero está convencida de que puede superarlos, lo que también fue una posición política», explica el académico.
Gutiérrez también aborda cómo la fascinación actual por la poeta ha llevado a aplicarle diversas etiquetas. Respecto a la intensa relación de Sor Juana con la virreina María Luisa, el investigador propone centrarse en el «corpus de poesía extraordinario en el que una mujer se expresa muy fervorosamente hacia otra mujer», más que en especulaciones.
Para el especialista, reivindicar a Sor Juana Inés de la Cruz es una muestra de su vigencia y grandeza, que trasciende su época y la conecta con debates contemporáneos.
