Un equipo internacional de investigadores ha descubierto en Turquía los restos de perro más antiguos de los que se tiene constancia científica, al datar de hace unos 15.800 años, superando así en 5.000 años los más viejos que se conocían hasta ahora.
Dos grupos diferentes de científicos han llegado al mismo resultado a través de trabajos distintos. Uno de ellos, liderado por el Instituto Max Planck, la Universidad de East Anglia y el Instituto Francis Crick, analizó el ADN de 216 restos óseos de cánidos, entre las que figuraban 181 muestras anteriores al Neolítico (hace unos 10.000 años). Las técnicas empleadas incluían novedosos procedimientos que han aumentado la cantidad de ADN utilizable para estas dataciones.
De este modo, han podido identificar huesos de perros primitivos mucho más antiguos de los conocidos hasta ahora. “La evidencia genética inequívoca más antigua está relacionada con restos de perros de yacimientos arqueológicos del Mesolítico, de hace aproximadamente 10.900 años”, recuerdan los autores del estudio en la revista Nature.
Sin embargo, sus hallazgos han permitido identificar un perro de 14.200 años cuyos restos fueron hallados en la cueva de Kesslerloch, Suiza. Esto demuestra que estos animales domésticos ya existían antes incluso de que el hombre se convirtiera en sedentario al surgir la agricultura, hace unos 10.000 años.
Mandíbula de perro de 14.300 años de antigüedad / Museo de Historia Natural de Londres
Nuevo récord de 15.800 años
Sin embargo, el otro equipo, liderado por el Museo de Historia Natural de Londres, la Universidad de Oxford y la LMU de Múnich ha superado incluso este récord, al identificar los restos de un perro de 15.800 años de antigüedad procedente de la localidad de Pinarbasi (Turquía). Su estudio también se ha publicado en Nature.
Los trabajos no han sido fáciles, debido a la dificultad que entraña en numerosas ocasiones discernir entre los restos de lobos y perros, especialmente en épocas tan remotas. Durante la investigación, restos antiguos que se atribuían a perros resultaron pertenecer a lobos, y viceversa.
Cueva de Kesslerloch, en Suiza, donde se hallaron restos de 14.200 años de antigüedad / Katharina Schäppi
Los resultados demuestran, en todo caso, que la separación entre lobos y perros se produjo mucho antes de lo que se creía, durante la última glaciación, cuando las comunidades humanas estaban formadas aún por cazadores-recolectores.
Los perros fueron los primeros animales domésticos, antes incluso que gatos, ovejas o vacas, según diversos estudios. Sin embargo, los científicos no han logrado todavía desvelar en qué momento exacto y dónde empezó a haber perros domesticados.
