España quiere estrechar lazos con Argelia y con sus envidiables reservas de gas. El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, llegó este jueves a Argel con una agenda ambiciosa y concentrada en dos días en un país que es para España «un socio estratégico», según sus propias palabras. Albares destacó en su primera comparecencia pública «el incremento espectacular de las importaciones españolas en los dos últimos años» y el deseo claro de lograr multiplicar esos logros. En una comparecencia en Argel, José Manuel Albares agradeció la «excelente acogida», después de reunirse con el presidente, Abdelamadjid Tebboune, en una visita con la que el responsable de diplomacia española pasa página de la crisis diplomática abierta en 2022 por el apoyo de España al plan marroquí de autonomía para el Sáhara.
Albares, que previamente se reunió en privado con su homólogo, Ahmed Attaf, y con el que mantuvo un encuentro de trabajo junto a sus equipos correspondientes, destacó que en su primera jornada en visita oficial se pusieron de relieve «las excelentes relaciones con un país con el que compartimos vecindad». El ministro español subrayó que Argelia es para España «un socio estratégico» y ante todo «un amigo con el que nos unen lazos humanos e intereses comunes, como el futuro y la estabilidad en el Mediterráneo y en África».
Sobre las relaciones bilaterales, Albares destacó «el incremento espectacular de las importaciones españolas en los dos últimos años». «Nuestro comercio crece anualmente», dijo el titular de Exteriores español, y esgrimió que en 2025 «el volumen de comercio bilateral alcanzó casi 8.500 millones de euros».
Por otra parte, desde la Cancillería que lidera Ahmed Attaf «elogiaron el notable dinamismo» de las relaciones de cooperación y asociación entre los dos países, especialmente en el sector energético y otros ámbitos económicos. Asimismo, expresaron su aspiración a lograr «mayores avances en el desarrollo de la asociación bilateral y la expansión de sus áreas clave».
Por otra parte, los dos ministros intercambiaron puntos de vista y análisis sobre una serie de cuestiones internacionales y regionales de interés común, en particular la situación de crisis en Oriente Próximo, así como los acontecimientos en la región del Sahel y a ambos lados del mar Mediterráneo.
El punto más relevante del encuentro es la mejora del tráfico de gas entre Argelia y la Península. España está conectada con Argelia mediante el gasoducto MedGaz, que opera a plena capacidad, pero cuya capacidad podría incrementarse en 1.000 millones de metros cúbicos anuales, según las últimas estimaciones. Y Argelia negocia con otros países. La visita de Albares llega un día después de la de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien anunció una mayor cooperación con Argel en materia de gas natural con el fin de «incrementar el suministro de gas argelino a Italia». Esto implicará, en particular, el fortalecimiento de la asociación entre las compañías nacionales de petróleo y gas, la italiana Eni y la argelina Sonatrach, «trabajando en nuevos frentes como el gas de esquisto y la exploración en alta mar».
