La Asociación de Comerciantes Autónomos Ambulantes (Comacor) ha comenzado la instalación de su Mercado de Primavera un año más en los jardines exteriores de la antigua entrada del Alcázar de los Reyes Cristianos. Este año se instalarán 12 puestos de productos variados, desde ropa y complementos hasta artesanía o gastronomía. Todos los años Comacor busca darle un toque cultural y este 2026 lo dedica a los sabios de Córdoba. Abrirá la próxima semana, previsiblemente el día 26 de marzo a partir de las 10.00 horas.
Sin embargo, la asociación La Judería Existe de Córdoba ha rechazado la instalación de estos estands al considerar que supone «una degradación» de un espacio declarado Patrimonio de la Humanidad y protegido como Bien de Interés Cultural. Los comerciantes advierten de que este uso podría vulnerar la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía y critican que «se priorice el mercantilismo frente a la conservación».
La presidenta del colectivo, Lourdes Martínez, ha explicado que ya han trasladado su oposición a responsables municipales y también se hará con las áreas de Cultura y Patrimonio de la Junta, además de solicitar una reunión con Icomos. Insisten en que no están en contra del mercado ambulante, pero denuncian «una competencia desleal» en los meses clave: «La Judería vende en primavera; el resto del año sobrevive».
Los estands están ubicados en la antigua entrada del monumento. / AJ González
Martínez ha querido dejar claro que los comerciantes «no tenemos nada en contra de los ambulantes, lo tenemos en contra de los políticos que nos han engañado sobre la apertura de este mercado» porque, asegura, les habían prometido que no se volvería a instalar en ese lugar. El colectivo ha anunciado una concentración el próximo día 24 de marzo para exigir al Ayuntamiento su retirada.
Ya se trasladó su ubicación una vez
Esta iniciativa comenzó en 2019 con su instalación en Ronda de Isasa, tuvo que suspenderse por la pandemia en 2020, y se retomó en 2021 en el Paseo de la Victoria. En 2022 se instaló por primera vez en el Bulevar del Gran Capitán y generó un aluvión de críticas por parte de las distintas asociaciones del comercio en la ciudad, desde Centro, Ciudad Jardín, La Viñuela y Santa Rosa por considerarlo «una competencia inasumible y absolutamente desleal».
En aquel entonces el alcalde, José María Bellido, asumió que había sido «un error» permitir su instalación en ese enclave y prometió que se buscaría una solución. Desde la Asociación de Comerciantes Autónomos Ambulantes (Comacor) se consideró «racismo institucional» la decisión de, nuevamente, buscar otro emplazamiento.
