En una jornada marcada por la lluvia, el Monasterio de la Rábida ha sido testigo de un pequeño acto de homenaje a las víctimas de Adamuz por parte del Gobierno. Tras llegar en helicóptero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han mostrado sus respetos en un breve acto frente a pequeña placa en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario del pasado 18 de enero y, en especial, a los onubenses María Clauss y Óscar Toro, quienes impartían clases en los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía en su sede en Huelva, ubicada en el mismo complejo.
La fotógrafa y el periodista se encontraban entre las 46 víctimas que perdieron la vida en el siniestro y que también han sido recordadas durante la mañana de este viernes. Sin embargo, el Gobierno no ha contado ni con familiares de los fallecidos ni tampoco con los heridos, según confirman desde Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz. Sí que se ha contado con la presencia de representantes del Ayuntamiento de Huelva, así como de la Junta de Andalucía y de la Diputación de Huelva y Palos de la Frontera, que ejercen como anfitriona en este caso.
Tras el minuto de silencio, un miembro de Moncloa ha leído un pequeño poema. Junto al rótulo, un ramo de rosas blancas, en un reconocimiento que también se ha hecho extensivo, según apuntan fuentes del Gobierno, a Daniela Artega, estudiante de 28 años que resultó herida en la colisión y que se encuentra hospitalizada actualmente, aunque fuera de peligro.
Junto al Presidente del Gobierno han estado presente las vicepresidentas María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Sara Aagesen; además de las alcaldesas de Palos de la Frontera y Huelva, Milagros Romero y Pilar Miranda; el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano; la consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, Loles López; María José Rico, subdelegada del Gobierno en Huelva, y el senador por Huelva, Carmelo Romero.
Al gesto por parte del Ejecutivo español se sumará a lo largo de la mañana el de la comitiva lusa, encabezada por su primer ministro Luis Montenegro. En su primera visita oficial desde el accidente, Montenegro ha querido mostrar respeto guardando un minuto de silencio junto al resto de participantes de la Cumbre.
El cambio climático como eje central del encuentro bilateral
Los homenajes se han enmarcado en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa que lleva como título ‘Alianza para la seguridad climática’ y en la que tanto España como Portugal esperan alcanzar una decena de acuerdos e intercambiarán impresiones sobre la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán y sus efectos en el continente europeo.
Uno de estos acuerdos se centra en la gestión conjunta de emergencias y protección civil, para la gestión conjunta de los temporales, cada vez más devastadores a ambos lados de la frontera, y de incendios, teniendo en cuenta que la mitad de las hectáreas calcinadas en la Unión Europea pertenecían a España y Portugal, según recalcan desde Moncloa. El objetivo es enfatizar la alianza conjunta en la lucha contra el cambio climático, un fenómeno que golpea a la Península Ibérica cada vez con más virulencia y del que ambos gobiernos están concienciados, a pesar del distinto color político, insisten las fuentes consultadas.
Amplia representación ministerial
Junto a Sánchez, hoy visitan La Rábida —además de las tres vicepresidentas— los titulares de Exteriores, José Manuel Albares; Interior, Fernando Grande-Marlaska; Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
También la ministra de Sanidad, Mónica García; Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy; Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz; y el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López. Del lado portugués participan siete ministros en total.
