Los buñuelos de manzana son un clásico irresistible: húmedos, esponjosos y con ese perfume frutal que llena la cocina y despierta recuerdos. Aunque tienen raíces en España, en Argentina se convirtieron en un emblema de la merienda casera.
Acá tenés la receta organizada y lista para usar
Ingredientes
Base
- 2 tazas de harina leudante
- 1/4 taza de azúcar
- 2 huevos
- 80 cc de leche
Sabor
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (o un chorrito de licor)
- Ralladura de 1 naranja
- Fruta (el corazón de la receta)
- 1 manzana
- 1 banana
- Pasas de uva (opcional)
Paso a paso
La mezcla
Tamizá la harina junto con el azúcar. Hacé un hueco en el centro y agregá los huevos, la leche, la vainilla y la ralladura. Mezclá hasta lograr una masa homogénea y sin grumos.
La fruta
Pelá y cortá la manzana y la banana en cubitos pequeños. Incorporalos a la masa junto con las pasas si decidís usarlas.
La cocción
Calentá abundante aceite a fuego medio. Con una cuchara, volcá porciones de masa en el aceite caliente.
El secreto: no subir demasiado el fuego. Así se cocinan bien por dentro y quedan dorados por fuera.
El toque final
Retiralos y apoyalos sobre papel absorbente. Mientras estén calientes, espolvorealos con azúcar.
El truco de las abuelas
Lo ideal es comerlos recién hechos, bien crocantes.
Si sobran, guardalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente: duran hasta 2 días.
Para conservarlos más tiempo, podés congelarlos hasta 3 meses.
