La tortilla de papas es, sin duda, uno de los platos más emblemáticos y queridos de nuestra cocina. Presente en reuniones familiares, bares y celebraciones, se ha ganado un lugar privilegiado en la mesa por su sencillez y su sabor inconfundible. Sin embargo, existe una variante menos difundida, pero igual de sabrosa y reconfortante: la tortilla de zapallitos.
Los zapallitos —también conocidos como calabacines italianos— son una hortaliza versátil, de textura suave y sabor delicado. Su capacidad para absorber y realzar los sabores de otros ingredientes los convierte en una excelente base para múltiples preparaciones, desde rellenos y salteados hasta sopas y tartas. En esta receta, se transforman en los protagonistas de una tortilla liviana, jugosa y llena de matices.
Para preparar esta exquisita tortilla de zapallitos necesitaremos:
- 4 zapallitos medianos
- 1 cebolla
- 4 huevos
- Aceite vegetal (cantidad necesaria)
- Sal y pimienta al gusto
Comenzamos lavando bien los zapallitos y cortándolos en rodajas finas o en cubos pequeños, según la textura que prefiramos en la tortilla. Luego, pelamos y picamos la cebolla en trozos pequeños.
En una sartén amplia, calentamos un chorrito de aceite a fuego medio y añadimos la cebolla. La cocinamos hasta que esté transparente y ligeramente dorada, lo que aportará un sabor más profundo y dulce a la preparación. A continuación, incorporamos los zapallitos y los cocinamos hasta que estén tiernos y hayan reducido parte de su contenido de agua. Es importante no apresurar este paso, ya que una buena cocción garantizará una tortilla más sabrosa y con mejor textura.
Mientras tanto, batimos los huevos en un bol amplio hasta integrar bien las claras y las yemas. Agregamos sal y pimienta al gusto. Una vez que los zapallitos y la cebolla estén listos, los incorporamos al bol con los huevos y mezclamos suavemente para que todos los ingredientes se integren de manera uniforme.
En la misma sartén (previamente limpia si es necesario), añadimos un poco más de aceite y calentamos a fuego medio-bajo. Vertemos la mezcla y distribuimos de manera pareja. Cocinamos lentamente hasta que la base esté firme y dorada. Con ayuda de un plato o tapa, damos vuelta la tortilla con cuidado y la cocinamos por el otro lado hasta que quede bien cuajada por dentro y dorada por fuera.
La tortilla de zapallitos puede servirse caliente, tibia o fría. Es ideal como plato principal acompañada de una ensalada fresca, o cortada en pequeños cuadrados como aperitivo para compartir. Su sabor suave y su textura jugosa la convierten en una alternativa más liviana a la clásica tortilla de papas, perfecta para quienes buscan variar el menú sin renunciar al placer de una receta casera y tradicional.
