Entre notas, regresos y matices, con la evidente importancia de los tres puntos, el triunfo del Córdoba CF en el Estadio de Gran Canaria dejó más apuntes que los estrictamente clasificatorias. Entre ellos, una especialmente significativo en clave individual: la irrupción inmediata de Álvaro Pérez «Trilli» en los planes de Iván Ania. Y es que recién aterrizado en El Arcángel, cedido por el Real Valladolid hasta final de temporada y con apenas un par de sesiones de trabajo a la espalda, el lateral gallego fue directamente arrojado al once inicial. Y la respuesta estuvo a la altura: debut como titular, actuación sobria y victoria en un escenario históricamente complejo.
Un estreno que, además, sirvió para engrosar otra estadística particular: el gallego se convirtió en el jugador número 29 utilizado por el Córdoba CF esta temporada entre todas las competiciones.
De hecho, el contexto no admitía demasiadas alternativas para el técnico asturiano. La salida de Carlos Isaac rumbo al Widzew Lodz, la lesión de Juan María Alcedo y la falta de ritmo competitivo de Ignasi Vilarrasa obligaron a Ania a recomponer su retaguardia. Carlos Albarrán volvió a desplazarse al flanco izquierdo -una demarcación que ya no se le percibe como provisional- y el carril derecho quedó en manos de Trilli, que asumió el reto sin estridencias ni errores de peso.
La valoración desde el banquillo fue también clara. «Para ser su primer partido, estuvo muy bien. No es fácil llegar con uno o dos entrenamientos y adaptarte a este nivel. En la segunda parte estuvo especialmente acertado», subrayó Iván Ania tras el encuentro, satisfecho con la fiabilidad mostrada por su nuevo pupilo frente al exigente combinado canario.
Trilli pugna por el esférico con Iker Bravo durante la visita a la UD Las Palmas. / lof
Un estreno para reivindicarse
La llegada del ahora «3» califal a El Arcángel responde también a una necesidad personal del futbolista. El defensa nacido en Ortigueira recaló en Córdoba tras un primer tramo de curso muy limitado en el Real Valladolid, donde apenas acumuló 289 minutos oficiales y sin lograr continuidad –ante los canarios firmó casi un cuarto de los minutos que suma este curso, sin ir más lejos-. El pasado verano firmó por el conjunto pucelano procedente del Barça Atlètic, una etapa marcada a su vez por la irregularidad y los problemas físicos, en un ejercicio que culminó con el descenso del filial azulgrana a Segunda Federación.
«Vengo en busca de esa continuidad que no he tenido», reconocía el propio jugador durante su presentación como blanquiverde, el pasado jueves. Y en tierras insulares, al menos, ya ha dado el primer paso en esa reválida personal.
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