Durante esta semana, una imagen se volvió símbolo del verano cultural en Villa Carlos Paz: el Puente del Bicentenario, colmado de parejas bailando tango al aire libre, transformado en una pista improvisada que capturó la atención de vecinos y turistas.
La escena nocturna, con bailarines ocupando el piso del puente peatonal y público rodeando la intervención, marcó uno de los momentos más fuertes de una agenda artística que se desplegó por distintos espacios de la ciudad. El tango, con su impronta porteña y popular, se apropió de un lugar emblemático y lo resignificó como escenario cultural.
La propuesta formó parte de una semana intensa de actividades artísticas, que incluyó espectáculos de música, danza, circo, arte callejero y expresiones escénicas, desarrolladas en puntos estratégicos como el Reloj Cucú, la Costa del Lago, el centro, el Puente Centenario y el Salón Rizzuto.
Las actividades, abiertas y gratuitas, convocaron a públicos diversos y reforzaron la idea de llevar el arte al espacio público, integrándolo a la vida cotidiana y al recorrido turístico de la ciudad. Artistas locales y elencos municipales fueron protagonistas de una programación que convirtió calles, paseos y puentes en escenarios vivos.
La imagen del tango sobre el puente resume el espíritu de la propuesta: el arte irrumpiendo en la ciudad, apropiándose del espacio urbano y dejando postales que definen el verano cultural de Carlos Paz.
