El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, vela armas para la entrevista que el próximo lunes mantendrá en la Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la primera desde hace un año y centrada, por exigencia del PP, en toda la agenda internacional y de defensa y seguridad, y no únicamente en el posible envío de tropas en misión de paz a Ucrania, como era el planteamiento inicial del jefe del Ejecutivo. Una agenda que incluye también el futuro de Venezuela y las amenazas a la integridad territorial danesa que viene profiriendo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con su propósito cada vez menos disimulado de tomar posiciones en Groenlandia.
Feijóo está atento a las dos cuestiones, y de ellas hablará este viernes con sus colegas del Partido Popular Europeo (PPE) en un encuentro en Valladolid. Precisamente este jueves se reunió a tres bandas con el líder de los populares comunitarios, el alemán Manfred Weber, y con el líder opositor venezolano exiliado en Madrid, Edmundo González, candidato a las presidenciales de 2024, de las que Nicolás Maduro nunca entregó las actas. De manera ostensible, el encuentro se produjo casi al mismo tiempo que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se encaramaba a la tribuna del Congreso de los Diputados para hablar de la situación en Venezuela en el pleno extraordinario convocado a tal efecto.
El equipo del líder de la oposición ajustó el timing de la mañana para que Feijóo estuviera en su escaño justo cuando terminó la primera intervención de Albares y comenzó la réplica del Grupo Popular, que corrió a cargo de la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, largamente ovacionada por los suyos tras un discurso muy duro con la posición de Pedro Sánchez y su Gobierno sobre Venezuela, que no estuvo exento de duras críticas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, negando una vez más que hubiese tenido un papel importante en la liberación de presos políticos del chavismo, como los que llegaron recientemente a España. Tras sumarse a la ovación, Feijóo se ausentó de nuevo del hemiciclo para reunirse otra vez con Weber, aunque en esta ocasión a solas, justo la víspera del citado encuentro en Valladolid del PPE, en el que estará también el presidente de la Junta y Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.
Contra Delcy pero no contra Trump
El líder del PP está decidido a dejar una posición nítida sobre los dos principales conflictos que conciernen más directamente a Washington, el de Venezuela y el de Groenlandia, sin confrontar con el actual inquilino de la Casa Blanca. Algo que muchos pueden ver tan complicado como hacer una tortilla sin romper los huevos, pero que en Génova estiman posible. En primer lugar, y así lo dijo de manera indubitada Álvarez de Toledo al final de su intervención en el pleno parlamentario del jueves, los populares reclaman que la flamante premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, pueda moverse con normalidad por Venezuela y tenga un papel protagonista en el futuro del país, que se celebren cuanto antes elecciones y, además, repudian el papel de Delcy Rodríguez, la actual presidenta encargada y antigua número dos de Maduro.
«Su postración ante una torturadora es humillante y elocuente», le espetó Álvarez de Toledo a Albares, quien más tarde le replicó, ante el reproche por haber pedido el Gobierno la retirada de las sanciones de la Unión Europea (UE), que estas no suelen aplicarse a los presidentes de países, como ocurría incluso con Maduro. Álvarez de Toledo evitó cualquier reproche a Trump, el hombre que ha confiado en Rodríguez para pilotar la nueva situación, como evidencia el fluido diálogo con la presidenta del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Feijóo tampoco empleará reproches a Trump, como sí ha hecho en los últimos días FAES, la fundación del expresidente José María Aznar, muy influyente aún en el PP, pese a no tener ya dependencia orgánica alguna del partido.
Igualmente, Feijóo ha evitado cualquier crítica explícita a la posición de Trump, aun cuando el líder de los populares defenderá las normas de la OTAN ante la amenaza americana a la integridad territorial danesa. Un asunto que estará sobre la mesa el lunes en Moncloa y por el que el presidente del PP pedirá también a Sánchez información concreta, ante la situación que vive un socio comunitario y de la Alianza Atlántica como Dinamarca.
Fuentes de la dirección del PP trasladan que acuden a la reunión del lunes con mucho escepticismo, y que pedirán cuentas y detalles de todo, porque, subrayan, hablar de mandar a efectivos españoles fuera de nuestras fronteras no es un asunto menor. De hecho, y según la ley de Defensa aprobada en 2005 tras llegar un año antes al Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y retirar las tropas de Irak, es algo que solo puede hacerse con el respaldo de la Cámara Baja. Y dada la aritmética actual del Parlamento y el antagonismo ideológico que en cuestiones internacionales mantienen el PSOE y sus socios a la izquierda, tendentes a posturas antiatlantistas e incluso antimilitaristas, esa misión en Ucrania, que estaría por definir bajo qué paraguas legal se produciría, solo podría salir adelante con los votos del PP.
Sánchez lo sabe y por eso abrió una ronda de contactos con todos los grupos que empezará el lunes con Feijóo, dándole esta vez cierta prioridad con respecto al resto de portavoces de las fuerzas con representación parlamentaria. El presidente acudirá después de la entrevista al foro anual de Davos (Suiza) y sus encuentros con otras fuerzas políticas quedarán para más adelante.
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