El compositor y director islandés Daniel Bjarnason ha estado al frente de la London Symphony Orchestra en la grabación de ‘Lux’, el disco con el que Rosalía se ha propulsado a otra dimensión que trasciende el pop y se empapa de la profundidad y belleza de la clásica y la ópera. «Rosalía tiene capacidad para crear nuevos mundos con imaginación. En su disco donde todo fluye y aunque mezcle cosas diferentes y logra que se sienta como algo orgánico y fresco. Es muy mágico«, ha señalado Bjarnason. Como también han explicado a El Periódico desde el Monasterio de Montserrat y el Palau de la Música Catalana: el trabajo con Rosalía fue intenso.
«Ha pasado casi un año desde que grabó con la LSO. Estuve una semana en Londres trabajando a tope, muchas horas cada día. Grabamos durante tres o cuatro intensas jornadas. Fue muy interesante trabajar en este proyecto. Se trataba entender qué quería y acercarnos a su visión. Las demos que nos enviaron permitieron hacerme una idea pero solo Rosalía y Noah Golstein, el productor, tenían en la idea global del disco. Fue divertido formar parte de este proceso. Rosalía tenía una idea clara de lo que andaba buscando«, añade. Tanto Bjarnason como el equipo de la Escolanía de Montserrat y del Palau de la Música Catalana, cuyo Cor de Cambra participa también en el álbum transmiten la misma idea: ella es la jefa, sabe lo que quiere y no para hasta dar con el sonido que busca.
Bjarnason, un compositor que también tiene carrera como director, ha trabajado con muchos músicos más allá de la clásica y de la contemporánea. Aún así, cuenta que uno de los desafíos de ‘Lux’ fue ‘Berghain’, el primer single del álbum. «Ese tema supuso un reto porque había que pasar de un momento muy dramático a algo mucho más suave y hacerlo de una manera que resultara efectiva. Cuando lo grabamos no sabía que iba a incluir también con una colaboración de Björk», comenta. En esa misma canción también canta el rapero Yves Tumor, que también ha tenido a Goldstein como productor. Goldstein, principal productor de ‘Lux’ junto a Dylan Wiggins, trabajó en Islandia en sus comienzos, concretamente en Greenhouse y produjo el primer álbum de Björk.
Daniel Bjarnasson, compositor y director que ha estado al frente de la London Shymphony Orchestera en ‘Lux’. / Anna Maggy
La London Symphony ha colaborado con varios artistas de pop y rock a lo largo de su historia pero nunca con una artista española como Rosalía. «Personalmente no la conocía y fue maravilloso estar con ella y descubrir cómo trabaja«, confiesa el islandés. La cantante estuvo durante el proceso de grabación muy pendiente de todo junto a su equipo. «Sabía lo que buscaba y sabía trasmitirlo pero también se mostró abierta a algunas sugerencias. Como todos los grandes artistas, Rosalía tiene ideas claras y sabe lo que quiere pero también está a abierta a propuestas».
Hubo muy buen ‘feeling’ con ella. «Lo más interesante para mí es cómo ha utilizado el sonido de la orquesta, utilizándolo de diferentes maneras. Además hay solos de instrumentos como el clarinete y el de un contrabajo clarinete, que se utiliza raramente y es poco común pero ofrece un color considerable», dice el compositor islandés. Es muy reconocible en ‘Porcelana’. Bjarnason, que se lanzó a la ópera con ‘Brothers’, publicará en febrero ‘The grotesque and the sublime’, nuevo disco con obras suyas interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Islandia, dirigida por él. Y ese mismo mes se estrenará en Alemania el filme de animación ‘The last whale’ (La última ballena), cuya banda sonora firma.
Bjarnason tiene una visión amplia de la música. «Entiendo los dos mundos, la clásica y todo lo demás: pop, folk o lo que sea. Siempre me he movido entre ambos». Como arreglista ha trabajado en discos de Sigur Rós y del cantautor Ólöf Arnalds. También ha colaborado con Brian Eno y Ben Frost. Preguntado sobre la posibilidad de que ‘Lux’ despierte el interés del público más joven por la clásica, señala: «El sonido de la orquesta sinfónica está muy presente en todo el disco y puede que abra los oídos a algunos». Y afirma tener mucha curiosidad por saber cómo Rosalía se lo montará en la gira para que las canciones suenen de forma tan espectacular como el disco.
Voces con historia
Los coros del Orfeó Català, fundado en 1891, y de la Escolanía de Montserrat, creada hace siete siglos, son dos referentes musicales que Cataluña con los que Rosalía cuenta en ‘Lux’. El Cor de Cambra, el único coro profesional del Palau de la Música Catalana, trabajó con Rosalía en la Sala Oriol Martorell de L’Auditori. Dedicaron un día entero a la grabación. «Fueron muchas horas y muy intensas» recuerda Xavier Puig, director del Cor de Cambra. Rosalía ya había trabajado con anterioridad con los coros del Orfeó Català, el conjunto para el que se construyó el Palau de la Música Catalana. En 2019 ofreció una espectacular versión de ‘Me quedo contigo’ de Los Chunguitos con arreglos de Bernat Vivancos acompañada de el Cor Jove, en la ceremonia de los Premios Goya de cine. Pero en ‘Lux’ ha contado con el Cor de Cambra, que recientemente ha triunfado en Hamburgo interpretando un programa de compositores catalanes donde hicieron gala de su calidad y versatilidad. Tanto esta formación como el Orfeó Català viajarán a Los Ángeles en febrero para interpretar la ‘Missa Solemnis’ de Mozart con la LA Phil a las órdenes de Dudamel. Precisamente esta semana interpretan la exigente obra con la Simfònica de Sabadell.
«Nos pasaron las partituras muy poco antes de la grabación. Rosalía tenía muy claro lo que buscaba y daba indicaciones muy concretas a Xavi Puig, el director del Cor de Cambra», señala Judit Pi, adjunta de dirección en la Fundació Orfeó-Palau. Fue toda una experiencia porque grabaron coros para 10 temas. «Se trabajó de manera intensa y concentrado. Pero se notaba que Rosalía tiene un respeto absoluto por las voces del Cor de Cambra y estaba entusiasmada con su participación». Ella, cuando todavía estudiaba en el Taller de Músics participó en ‘Flamencat’, un espectáculo educativo de introducción al flamenco del Palau de la Música Catalana, en 2015 y 2016. «Rosalía tiene sensibilidad por la música coral. Ya lo notamos cuando nos llamó para hacer la versión de Los Chunguitos».
«Allí el coro tenía mucho más protagonismo que en este nuevo disco. Lo que nos ha pedido el ‘Lux’ es otra cosa. Es otra clase de experimento, más innovador. Estamos encantados de que haya vuelto a contar con los coros del Orfeó Català». El Palau modernista es un templo de la música que Rosalía venera. De pequeña soñaba con cantar en su icónico auditorio modernista, algo que hizo en 2018 para despedir la gira de ‘Los Ángeles’, su primer álbum de estudio. «Cuando grabábamos no nos podíamos hacer una idea de como quedaría en el disco porque solo hicimos fragmentos«, explica Puig. «En el coro hay gente muy fan de Rosalía y estaban encantados. Lo dieron todo».
La cantante catalana les hizo probar diferentes ritmos «y a veces para dar un ejemplo de lo que quería y nosotros la imitábamos». Tras haber podido escuchar ‘Lux’, Puig aplaude no solo el arte de Rosalía sino sus ganas de abrirse a otros mundos. «El mundo de la música pop se repite tanto que está bien que alguien innove». El Cor de Cambra participa en 10 de los 18 temas del álbum: ‘Reliquia’, ‘Divinize’, que ha sido el primer tema cantado en catalán que ha entrado el Top50 Global de Spotify, ‘Porcelana’, ‘Mio cristo piange diamanti’, ‘Berghain’, ‘Dios es un stalker’, ‘La yugular’, ‘Focu Ranni’, Memória’ y ‘Magnolias’. En algunas canciones queda muy disimulado el coro, en otras es evidente su presencia como en ‘Berghain’, donde también interviene un coro alemán, o en ‘Magnolias’, donde también canta la Escolania de Montserrat.
Desde Montserrat, que nunca había participado en un proyecto de estas características, cuentan que nunca lo olvidarán la grabación con Rosalía. «Para la Escolania fue muy interesante trabajar con ella», aseguran fuentes del milenario monasterio benedictino. La cantante se ocupó personalmente de todo. «Notamos que más allá de talento poseía una buena base académica, está muy preparada», indican quienes estuvieron con ella en el monasterio, donde pasó un día entero con los jóvenes cantantes de la Escolanía, un coro de voces blancas con 700 años de historia. Se la vio trabajar a conciencia y con ganas. «Fue un día muy intenso de trabajo. No paró que hasta conseguir lo que quería«, han destacado. «Llevaba unas partituras pero a partir de lo que escuchaba era capaz de ir más allá y construir algo diferente o probar otras cosas». Para los cantores fue muy enriquecedor. La Escolanía de Montserrat aparece en los créditos de siete canciones de ‘Lux’: ‘Reliquia’, ‘Porcelana’, ‘Jeanne’, ‘La rumba del perdón’, ‘Memória’, ‘Divinize’ y ‘Magnolias’.
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